NDP Convento de capuchinos de Teruel

APUDEPA EXPONE A LA ALCALDESA DE TERUEL Y AL VICARIO GENERAL DE LA DIÓCESIS LA
NECESIDAD DE MANTENER Y CATALOGAR EL CONVENTO DE CAPUCHINOS DE TERUEL.
LA IGLESIA DE LOS CAPUCHINOS DERRIBADA EL PASADO MES DE AGOSTO HA PROVOCADO
UN PROFUNDO MALESTAR EN LA ASOCIACIÓN PORQUE ARRUINAR LA CULTURA NO ES UNA OPCIÓN SENSATA.
Los días 3 y 4 de septiembre socios de Apudepa se ha reunido con la alcaldesa de Teruel y con el Vicario General de la Diócesis de Teruel para manifestarles el profundo malestar en la asociación por derribar la iglesia de los Capuchinos, del siglo XVII, en suma, el error que ha supuesto porque despreciar la cultura nunca es una opción sensata. Por tanto, a fin de evitar en un futuro inmediato la ruina del antiguo convento, Apudepa va a solicitar al ayuntamiento la catalogación del edificio como Monumento de Interés Local y a la Dirección General de Promoción de Memoria Democrática del Ministerio la protección de Lugar de Memoria Democrática.
El convento de Capuchinos tuvo una fundación remota pues fue asentamiento de la ermita de Villa Vieja de Teruel, con virgen aparecida, por tanto, clasificable como de la época de la conquista cristiana, en la últimas décadas del siglo XII. La ermita estuvo vinculada a la Cofradía de la Sangre, a residencia temporal de los obispos turolenses, a Seminario diocesano(s. XVIII), a congregación de Capuchinos (siglo XIX) y de Padres Paules (s. XIX y XX) y, finalmente, a prisión ente 1941 y 1952 para trabajadores republicanos penados por el régimen franquista, como consecuencia de la guerra civil española, siendo Regiones Devastadas la que dirigió la operación de adaptación al nuevo uso penitenciario. Estos trabajadores desescombraron la ciudad arruinada de Teruel y colaboraron en su reconstrucción.
También se le manifestó al vicario general la obligación de mantener el convento en la condiciones contempladas por la Ley de Urbanismo de Aragón, es decir, en el ornato, seguridad salubridad y calidad ambiental que exige la normativa, es decir, la necesidad de retejar la cubierta, comprobar la estabilidad del edificio tras el derribo dela iglesia, la limpieza de la maleza envolvente y , finalmente, la necesidad de hacer catas arqueológicas en el solar resultante de la antigua iglesia.
Apudepa desea hacer constar el enorme interés cultual y paisajístico de toda esta zona sembrada de monumentos y de alto valor medioambiental por ser un espacio situado sobre una colina y por el paso del río Alfambra, al fondo. En sus inmediaciones se acaba de concluir el Museo de la Guerra Civil-Batalla de Teruel, a la espera de dotarlo de contenido expositivo, de tal manera que este Museo y la antigua prisión pueden ser espacios museísticos complementarios.
Finalmente, apuntar que esta asociación también le va a pedir al ayuntamiento y al obispado de Teruel visurar la denominada Cuesta de Capuchinos porque cabe advertir que hemos observado un socavón que, a nuestro modo de ver, amenaza la estabilidad de la cuesta en dicha zona, dado que al derribarse la iglesia, y al estar ésta situada en una hondonada, entendemos que el camino en ese tramo se ha quedado sin el apoyo de la antigua construcción, y, por tanto, puede haber un peligro de corrimiento.
Apudepa 5 de septiembre del 2025
Teléfonos de contacto
618403098
620276309.
Apudepa recurre en contencioso administrativo la «ruina inminente» de Inspección Urbanística sobre el edificio de la calle Mayor de Zaragoza

El pasado 9 de junio Apudepa presentó contra el Ayuntamiento de Zaragoza un recurso contencioso administrativo por la resolución del servicio de Inspección Urbanística que declaró el 28 de marzo «ruina inminente» para el edificio de la calle Mayor nº 72. «Un inmueble antiguo de ladrillo aragonés a cara vista en su fachada, restaurado en los últimos años por el consistorio, que sufragó finalmente su costo y que tiene restos de la antigua puerta de Valencia y está ubicado sobre la muralla romana», detalla la entidad en defensa del patrimonio aragonés.
Apudepa califica de «relevante» que en el proceso de oposición haya encontrado «todo tipo de pegas» para revisar el «expediente vivo» de la calle Mayor 72. «No hemos podido acceder a él a pesar del escrito oportuno documentado y la personación de la presidenta en Inspección Urbanística llegando a hablar con su jefe de servicio», critican en una nota de prensa.
«Y todo ello —continúa la nota— en oposición al derribo inminente propuesto por el Ayuntamiento de Zaragoza en base a diversas consideraciones». Entre otras, cita: «El edificio de la calle Mayor 72, está emplazado en la parte correspondiente al antiguo trazado de la ciudad romana de Caesaraugusta, y más concretamente en el Decumanum, siendo por tanto una arteria fundacional de la ciudad romana en el siglo I a.C. Destacable es la ubicación del inmueble en el periodo fundacional romano, ya que éste se situaba muy cercana a lo que comúnmente se ha denominado Puerta de Valencia, que podría corresponderse con la antigua ‘Porta Romana’, siendo además un acceso principal a la ciudad, la que flanqueaba el camino a Roma».
Además, «el informe emitido por el Servicio de Inspección Urbanística el 28 de marzo de 2025 carece de rigor técnico al no haberse realizado las labores técnicas suficientes ni haberse aportado las pruebas necesarias para llegar a la conclusión de la declaración de ruina inminente, tal y como apareció en prensa», añade Apudepa en la nota.
A esto se suma que la declaración de ruina y la decisión de demolición de este inmueble «deben ser evaluadas a fondo para asegurarse de que se cumplen todos los requisitos legales». «La normativa patrimonial establece procedimientos rigurosos que deben seguirse antes de llevar a cabo cualquier intervención irreversible en un bien protegido. Además, es necesario que se agoten todas las alternativas para la conservación del inmueble y que se adopten medidas».
«Tanto la normativa estatal como la autonómica en materia de patrimonio subrayan la necesidad de conservar de forma íntegra los elementos protegidos, más allá de su apariencia exterior, especialmente en aquellos casos en los que el inmueble constituye una pieza fundamental para comprender la evolución del tejido urbano histórico», finaliza la nota de Apudepa.
EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ARAGÓN ADMITE LAS TRES PERICIALES PROPUESTAS POR APUDEPA EN DEFENSA DEL ANTIGUO COLEGIO DE JESÚS MARÍA




EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE ARAGÓN ADMITE LAS TRES PERICIALES PROPUESTAS POR APUDEPA EN DEFENSA DEL ANTIGUO COLEGIO DE JESÚS MARÍA
QUEDA EN PIE EL DESTACADO INMUEBLE DEL GRAN VESTÍBULO CON SUS RECIBIDORES, INCLUIDA SU ESCALINATA Y PORCHE DE ACCESO, RECAYENTE A LA CALLE HERNÁN CORTÉS, AUNQUE EN ESTE MES DE MARZO LAMENTABLEMENTE HA TENIDO LUGAR EL DERRIBO DEL COLEGIO-RESIDENCIA, LA CAPILLA Y EL REFUGIO ANTIAÉREO
Apudepa ha recibido con esperanza el Auto del Tribunal Superior de Justicia de Aragón por el que admite los tres informes de los peritos propuestas por la Asociación en defensa del antiguo colegio-residencia de Jesús María, Zaragoza, también se ha admitido requerir al Departamento de Historia del Arte que elabore un informe pericial acerca del valor patrimonial del Colegio Jesús María, grado de protección que le debiere corresponder y elementos sobre los que extender la protección, y finalmente, autorizar a la demandante para entrar en el colegio acompañada de perito experto en la materia a fin de examinar el objeto de este proceso, el estado del inmueble, todo ello en relación con el contencioso administrativo que está asociación presentó a finales de julio de 2024 contra la promotora Bilbao Patrimonial, tras la denegación de nuestra solicitud de protección ante la Dirección General de Aragón y las medidas cautelares que Apudepa había solicitado, todo ello a lo largo del 2023 y 2024.
Que esta asociación ha planteado el recurso sobre el antiguo colegio de Jesús María en defensa de valor arquitectónico del destacado arquitecto catalán Isidre Puig Boada (1891-1987) y en concreto el edificio del vestíbulo y sus estancias de recepción, el colegio-pensionado propiamente dicho, la capilla y el refugio antiaéreo (1939-c.1943).
Que se mantiene en pie el destacado inmueble del gran vestíbulo con sus recibidores, incluida su escalinata y porche de acceso, en ladrillo rojo y piedra de negra de Calatorao, recayente a la calle Hernán Cortes, aunque en este mes de marzo lamentablemente ha tenido lugar el derribo del colegio-residencia, la capilla y el refugio antiaéreo.
Que esta asociación responderá al Auto del TSJA con la confianza de seguir demostrando el valor arquitectónico del edificio que queda en pie, muy en línea del movimiento de renovación pedagógica que desde décadas antes se venía defendiendo por la Institución Libre de Enseñan desde Madrid, a fin de mejorar el higienismo y la docencia en las aulas a favor de las jóvenes alumnas, tal y como el arquitecto lo expresó en su proyecto en el convulso año del final de la guerra civil, lo que todavía imprime mayor valor histórico al proyecto de Isidre Puig Boada firmado en 1939.
Apudepa, 30 de marzo de 2025.
Derribo casa de la Calle Mayor 72, Zaragoza



LA CASA DE LA CALLE MAYOR 72 PERTENECE AL ARCO DE LA ANTIGUA PUERTA ROMANA, CONOCIDA COMO PUERTA DE VALENCIA
POR SU MÉRITO, ANTIGÜEDAD, PROTECCIÓN Y COMPLEJA UBICACIÓN ESTA CASA DE LA CALLE MAYOR 72 NO SE PUEDE DERRIBAR, PERTENECE AL PATRIMONIO HISTÓRICO DE LA CIUDAD
GERENCIA DE URBANISMO TIENE QUE IMPULSAR LA REHABILITACIÓN DEL CASCO ANTIGUO PARA EVITAR LAS RUINAS
Para los vecinos del casco antiguo y para las sociedades patrimonialistas que defendemos el patrimonio cultural las actuaciones del gobierno del ayuntamiento de Zaragoza desprenden un hedor insoportable. Ayer día 26 de marzo de 2026 se ha hecho público el desalojo del edificio ubicado en el número 72 de Calle Mayor y en el ubicado en el número 147 de la Calle del Coso, también el anuncio del derribo de la casa de Mayor 72, salvo la fachada. Es hora de que esta situación acabe de una vez, y que Gerencia de urbanismo impulse la rehabilitación del casco antiguo, evitar las ruinas y parar los derribos. En el caso que nos ocupa, en orden a su mérito, antigüedad, protección y compleja ubicación la casa de la calle Mayor 72 no se puede derribar, pertenece al patrimonio histórico de la ciudad. Y vemos en ello razones suficientes basadas en la protección debida al conjunto histórico declarado de Zaragoza, a la protección de la casa y a la que goza por estar en un entorno singular.
En cuanto al primer punto, el Conjunto Histórico de Zaragoza, insistimos que las barbaridades urbanísticas que se están cometiendo en un Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico, como es el caso de Zaragoza, cuyo interés social es innegable (art. 2.2 de la Ley 3/1999), no responden a la antigua ciudad histórica y romana a la que debe su fundación y evolución a lo largo de 2.000 años, Cesaraugusta-Saraqusta-Zaragoza, ni a la legislación del patrimonio que define un conjunto histórico como “la agrupación continua o dispersa de bienes inmuebles, que es representativa de la evolución de una comunidad humana por ser testimonio de su cultura o de su historia, que se constituye en una unidad coherente y delimitable con entidad propia, aunque cada elemento por separado no posea valores relevantes” (art. 12 de la Ley 3/1999 de Patrimonio Cultural aragonés), señalando expresamente que “se considerarán excepcionales las sustituciones de inmuebles, aunque sean parciales, y sólo podrán realizarse en la medida en que contribuyan a la conservación general del carácter del conjunto” (art. 43.3 de la Ley 3/1999). Nada de esto está ocurriendo en Zaragoza porque estamos viendo que un día sí y otro no amenazan ruinas sobrevenidas por falta de mantenimiento y control debido y por derribos improcedentes que una ciudad histórica debería saber contener si aplicase mayor conocimiento histórico y, en concreto, la conservación integrada, un término que recoge la reconocida Carta Europea de Patrimonio Arquitectónico, 1975, a fin de que la sociedad goce de unos edificios, que aunque antiguos, estén adecuadamente rehabilitados por dentro y por fuera y para que sus usuarios puedan llevar una vida digna, de acuerdo a una situación estándar de confort. Nada de esto se hace en Zaragoza, pues el ayuntamiento deja a su suerte a buena parte de su población más vulnerable, incrementando con ello una inseguridad habitacional indigna de la capital del valle del Ebro ¿Puede extrañase alguien que con este estado de cosas, y otros motivos, una importante masa de población haya salido a la calle a manifestarse el pasado domingo día 23 con el lema de “Zaragoza No se Vende”.
En segundo lugar, la casa de la calle Mayor 72 está declarada bien de interés arquitectónico B por el ayuntamiento de Zaragoza, y por tanto protegido por el Plan General de Ordenación Urbana, además de formar parte de la antigua puerta romana, la denominada Puerta de Valencia, y estar situada en dos entornos de Bienes de Interés Cultural, BICs, como son la iglesia de la Magdalena y la muralla romana. Por tanto, se trata de un edificio con unas características muy especiales por cuanto esta casa hasta 1867 estaba adosada a la citada Puerta de Valencia, de la que todavía conserva la jamba (pieza vertical que sostenía el arco la antigua puerta romana), y como dice la propia ficha catalográfica además “se trata de una edificación antigua de los siglos XVI-XVII con reformas decimonónicas (balcones de la primera mitad del siglo XIX) fundamentalmente”. Por tanto, la fachada del edificio antiguo tuvo necesariamente que adaptarse al derribo del arco de entrada a la ciudad.
En tercer lugar, entendemos que esta situación de un cierto quebranto, la presencia de una grieta, en de la casa de Mayor 72 se ha ido originando sin duda como consecuencia del derribo de hace unos meses del edificio colindante, Calle Mayor 68-70, denunciantes de la supuesta ruina de Mayor 72. Que el inmueble de Mayor 68-70 también estaba catalogado, por lo que se obligaba a conservar la fachada, el zaguán y la escalera, pero se han derribado el zaguán y la escalera incumpliendo las propias normativa municipal. También en las imágenes que se incluyen estaba localizada la muralla romana del subsuelo y ciertos sillares sueltos que allí se encontraron, al parecer romanos, pero al menos en apariencia nada de todo ello sigue allí, lo que resulta un atentado contra el patrimonio y que cuestiona también el seguimiento realizado por el equipo de arqueología.
Por otro lado, la casa colindante del Coso nº 147 guarda importantes vestigios romanos, un cubo de la muralla que fue restaurado en los últimos años, y nos consta que la construcción de este edificio va entramado con el de Mayor 72, por lo que un derribo de esta casa supondrá la ruina de la casa colindante, la 147 y la salida definitiva de todos sus moradores.
En cuarto lugar, están las garantías legales que afectan a este bien cultural, lo que hace que no se puede derribar al albur de gerencia de Urbanismo. Un bien protegido de esta naturaleza tiene que contar con todas las garantías de conservación y eso lo recoge la ley de Patrimonio Histórico Español, Ley 16/1985, en su artículo 43. 2,
“En ningún caso podrá procederse a la demolición de un inmueble, sin previa firmeza de la declaración de ruina y autorización de la Administración competente, que no la concederá sin informe favorable de al menos dos de las instituciones consultivas a las que se refiere el artículo 3”.
Y algo semejante señala la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés, Ley 3/1999,en su artículo 38.3.
1. Si llegara a incoarse expediente de declaración de ruina de un bien de interés cultural, el Ayuntamiento dará audiencia al Departamento responsable de patrimonio cultural.
2. En ningún caso la declaración de ruina autorizará a la demolición del bien de interés cultural. La Administración de la Comunidad Autónoma colaborará con los municipios en las obras de conservación que excedan de los deberes legales del propietario.
3. Si existiera peligro inminente, el Alcalde deberá ordenar las medidas necesarias para evitar daños, comunicándolas al Consejero del Departamento responsable de patrimonio cultural, que podrá suspender su ejecución y dictar las convenientes modalidades de intervención.
Y a todo ello, la ley dispone que en caso de amenazas en su conservación “se deben realizar las obras estrictamente necesarias para conservar el inmueble y eliminar el peligro”.
Es hora que Zaragoza repiense la conservación de todos los edificios del conjunto histórico en base a la conservación integrada definida por Europa. En otros países de nuestro entorno la llevan a cabo pero en nuestro país no, salvo en ciudades y pueblos concretos, en donde se aplican con rigor los criterios de restauración y rehabilitación en favor de los inmuebles antiguos y por tanto de su población. ¿Por qué no en Zaragoza?
En conclusión, Apudepa se ve obligada a denunciar hoy este atropello en la casa de la calle Mayor 72 que pretende derribar gerencia de urbanismo, salvo su fachada, porque hay razones suficientes para que en orden a su mérito, antigüedad, protección y compleja ubicación esta casa no se derribe. Pertenece al patrimonio y al conjunto histórico de la ciudad.
Apudepa , 27 de marzo de 2025.
A FAVOR DE LA PERMANENCIA DEL COLEGIO PENSIONADO DE JESÚS Y MARÍA DE ZARAGOZA

A FAVOR DE LA PERMANENCIA DEL COLEGIO PENSIONADO DE JESÚS Y MARÍA DE
ZARAGOZA:
UNA CAPITALIDAD DE ARAGÓN QUE SE PRECIE DE TAL NO PUEDE DERRIBAR UN EDIFICIO DE
UN DISCÍPULO DE ANTONI GAUDí, DEL ARQUITECTO ISIDRE PUIG BOADA, CON LA
COLABORACIÓN DEL RECONOCIDO ARAGONÉS ARQUITECTO LUIS DE LA FIGUERA.
A TIEMPO SE ESTÁ DE PARAR LA DESCABELLADA DEMOLICIÓN PORQUE EL CENTRO
CÍVICO QUE SE HAGA NO SERÁ DE MÁS CALIDAD Y HABRÁ TENIDO UN SOBRECOSTO,
ENTENDEMOS QUE NO JUSTIFICADO DE 6 MILLONES DE €.
En relación a la última noticia aparecida en prensa del 3 de septiembre, Apudepa, de nuevo, lamenta la decisiones del Consejo de Urbanismo zaragozano, 17- 07-2023, sobre la demolición a comienzos del 2024 del Colegio de Jesús y María, e insiste que una capitalidad de Aragón, que se precie como tal, no puede derribar un edificio de un discípulo de Antoni Gaudí, del arquitecto Isidre Puig Boada, 1939-1943, con el que también colaboró el reconocido aragonés arquitecto Luis de la Figuera, autor en dicho colegio del refugio antiaéreo contra bombas, tal y como figura en su Memoria de 1941.
Apudepa ya había advertido al ayuntamiento zaragozano mediante escrito, febrero del 2022, en el que se reseñaba la relevancia profesional del arquitecto Isidre Puig Boada, discípulo directo y apreciado de Antoní Gaudí, que fue director titular o facultativo de las obras de la Sagrada Familia en Barcelona en los años de 1950, si bien en el expediente consultado ante el ayuntamiento no hay ninguna constancia ni
eco de dicha solicitud, ni tampoco una sola cita a la obra del arquitecto catalán en el Servicio Técnico de Planeamiento y Rehabilitación, ni en el departamento de Ordenación y Gestión Urbanística y tampoco en el de Inspección urbanística, por lo que entendemos que en la práctica la instancia de Apudepa ha sido silenciada e ignorada. Posteriormente, expuesto el proyecto a Exposición pública solicitamos ante el ayuntamiento, “la nulidad del acuerdo de la Modificación aislada nº 211 del PGOU para reordenar los usos de la parcela del antiguo colegio de Jesús María entre la avenida Goya y C/ Cortes de Aragón”, suelos antes de dotación pública, con sentencia firme del 2007, en el 2023 en parte privatizados, hemos tenido la misma respuesta: Ninguna. Y todo ello a fin de proteger dicha arquitectura de Puig Boada
según proyecto consultado de 1939: vestíbulo, edificio principal correspondiente a servicios comunes y colegio propiamente dicho; la capilla adosada en un lateral, a lo que hay que añadir el el refugio antiaéreo en el semisótano, proyecto del ya citado y reconocido arquitecto zaragozano Luis de La Figuera, 1941.
Como no nos damos por vencidos ante lo que creemos firmemente como una mala operación para los intereses sociales y patrimoniales de la ciudad, Apudepa ha solicitado ante la Directora General de Patrimonio la protección que le corresponde como Bien de Interés Cultural, o Bien Catalogado del patrimonio aragonés, porque su derribo sería un enorme error a distintos niveles: arquitectónico, cultural, social, económico y medioambiental, y todo ello a priori porque los catálogos oficiales dependientes de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la DGA y de Inspección Urbanística del Ayuntamiento zaragozano no cumplen con las expectativas necesarias de protección de acuerdo a toda la legislación vigente y en particular a la Ley 10/20022 sobre “Arquitectura de calidad”, derivada de la Declaración de Davos, Consejo de Europa 2018. Ante estos hechos irreversibles, Apudepa se reserva aplicarse en la defensa a la que tenga derecho.
A tiempo se está de parar la descabellada demolición porque el centro cívico que se haga no será de más calidad y habrá tenido entendemos que un sobrecosto que entendemos no justificado de 6 millones de €., por lo que podría darse un caso de malversación de fondos públicos por parte del ayuntamiento zaragozano, porque rehabilitar el excelente edificio de Puig Boada, que cumple con los parámetros
educativos, costaría mucho menos, y como planteó el arquitecto en su proyecto de 1939: “en un edificio escolar, la lógica impone desarrollar los edificios principales en forma de L, y a toda altura, para lograr la máxima área de fachada bañada por el sol y en ellas distribuir la mayoría de aulas, dormitorios y enfermería”.
JORNADAS EUROPEAS DE PATRIMONIO. LEMA: PATRIMONIO SOSTENIBLE

DIA 5 DE NOVIEMBRE SABADO
CITA EN NUESTRA SEDE DE LA CALLE AGUSTINA DE ARAGÓN Nº 28 local, A LAS 11 DE LA MAÑANA. Visita a las calles del entorno del Pignatelli. Y hablaremos de las problemáticas del urbanismo en el casco antiguo, de los edificios de interés y su precariedad y del paisaje urbano de esta zona. Contará con la colaboración de varios miembros de la Junta de Apudepa pero estáis todos invitados a aportar vuestros conocimientos y puntos de vista. Duración de la visita 1h y 1/2. Será una oportunidad estupenda para volvernos a encontrar y disfrutar de un estupendo encuentro
DIA 12 DE NOVIEMBRE SABADO
VISITA DE LO QUE FUE EL MODERNO CONVENTO DE DOMINICAS DE SANTA INÉS Y LA RESIDENCIA DEL BUEN PASTOR. AMBOS EDIFICIOS DEMOLIDOS, EJEMPLOS DE LA NO SOSTENIBILIDAD. LUGAR DE CITA EN LA CALLE JESÚS ATADO A LA COLUMNA (CONVENTO DE DOMINICAS) QUE HACE ESQUINA CON VÍA DE HISPANIDAD, ENFRENTE DEL ANTIGUO SEMINARIO SEDE DEL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA Y muy cerca también de la clínica Montpellier. AUTOBÚS DESDE EL CENTRO, Nº 38. Ambas son unas excelentes arquitecturas de mediados del siglo XX que incomprensiblemente tanto el ayuntamiento de Zaragoza como la Dirección General de Patrimonio han dejado demoler
APUDEPA DENUNCIA EL CONTINUO DERRIBO DE LA ARQUITECTURA HISTÓRICA EN EL CONJUNTO HISTÓRICO DE ZARAGOZA

El pasado lunes el Consejo Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza concedió permiso de derribo de dos inmuebles de finales del XVIII o principios del XIX en el Coso y Jaime I continuando con su política de destrucción del Conjunto Histórico de la ciudad de Zaragoza
Desde APUDEPA vemos con absoluta estupefacción e indignación el continuo derribo de la arquitectura tradicional zaragozana. No hay Consejo Municipal de Urbanismo que no acabe con el derribo de alguna vivienda del Conjunto Histórico, parcela de algún barrio, torre o casa tradicional de barrio rural o algún edificio de interés del siglo XX. El lunes pasado le tocó el turno a tres edificios de interés, dos de la época de los Sitios (Coso 65 y Jaime I 3) y otro de mediados del siglo XX (Av. Goya 91).
Es de resaltar la connivencia de la Comisión Provincial de Patrimonio en el derribo de los dos edificios del Conjunto Histórico. Dicha Comisión ha avalado los derribos con las únicas obligaciones de hacer las pertinentes excavaciones arqueológicas, mantener unas forjas, y reutilizar las tejas de los edificos demolidos. No podemos más que considerar estas prescripciones como ridículas. En pocos años esta Comisión no tendrá razón de ser en Zaragoza pues ya habrá avalado el derribo de toda arquitectura del Conjunto Histórico.
Es de señalar que el edificio del Coso 65 se encuentra en el recorrido de la antigua muralla romana de Caesaraugusta con lo que es seguro que se encontrarán con ella, como ya pasó en el derribo y construcción del edificio anexo del Coso 61-63 de cuyos hallazgos desconocemos su final.
APUDEPA consideramos estos derribos inadmisibles y una pérdida del patrimonio cultural de todo el pueblo zaragozano. Seguimos exigiendo la actualización del catálogo de patrimonio arquitectónico de Zaragoza puesto que es una herramienta desfasada, incompleta y llena de carencias que deja via libre al concejal de turno a plegarse a los deseos de las empresas constructoras.
Destrucción Convento de Madre dominicas de Santa Inés de Zaragoza
Convento de Madre dominicas de Santa Inés de Zaragoza, obra de Fray Francisco Coello de Portugal en la calle de Jesús Atado a la Columna, Zaragoza, barrio de Casablanca, junto al Canal Imperial de Aragón.
Hemos fracasado en nuestra lucha por mantener el convento de Santa Inés de Zaragoza a pesar de los informes científicos que avalan su autoría, interés y calidad. La directora general hizo decaer la catalogación provisional que ella mismo le había concedido: Bien Catalogado del Patrimonio aragonés así que a los pocos días el convento y otras dependencia se ha venido demoliendo por la promotora Valle de Bielsa, no sabemos quién está detrás, y así se estaba derribando en la tarde del el día 28 de mayo, viernes. Quedaban los últimos muros de un convento tambaleante que en unos segundos se vino abajo propiamente. Quedó la nave de la iglesia. Estas son las imágenes que hemos seleccionado.
Buen Pastor Nota de Prensa

En el Consejo de Gerencia Municipal de Urbanismo del día 22 de marzo, la Secretaria de la Comisión Provincial de Patrimonio de Zaragoza, declara que “no existe procedimiento incoado para la declaración en ninguna de las categorías reguladas en la Ley 3/1999”, por lo que se devuelve el expediente al Ayuntamiento avalando la demolición. La realidad es muy distinta porque ya el día 21 de febrero del 2021 Apudepa había solicitado protección como Bien de Interés Cultural (BIC), en consecuencia, con fecha de 22 de marzo de han enviado sendos escritos al Ayuntamiento de Zaragoza y a la Dirección General de Patrimonio para la revocacion del acuerdo municipal de fecha 21 de marzo en el que se da trámite positivo a su demolición.
Apudepa defendemos el Buen Pastor como edificio representativo de la arquitectura del Movimiento Moderno con tintes autóctonos, obra de los hermanos Regino y José Borobio Ojeda, c. 1942-1948, profesionales de la máxima significación en la arquitectura y el urbanismo de calidad en los últimos 100 años. Derribar la antigua Casa Tutelar del Buen Pastor en Zaragoza de los hermanos Borobio no forma parte de los principios de conservación integrada, es también negar nuestra identidad.
Esta construcción fue proyectada en 1944 por los prestigiosos arquitectos zaragozanos Regino y José Borobio Ojeda. Avanzada la década de 1940, las autoridades estatales del nuevo régimen, a pesar de las limitaciones económicas de la posguerra, habían decidido impulsar la construcción de nueva planta de un ambicioso centro tutelar mucho más amplio, cómodo, higiénico y funcional que el anterior en una parcela ubicada en el llamado Alto de Carabinas, junto a la carretera de Madrid, emplazamiento entonces periférico y en torno al cual surgiría lustros después el futuro barrio obrero de Valdefierro. Como no podía ser de otra manera, encomendaron el proyecto a los dos arquitectos más prestigiosos y solventes de la Zaragoza del momento, los hermanos Regino y José Borobio, que habían proyectado muchos de los edificios públicos impulsados en la ciudad en los años inmediatamente precedentes (Confederación Hidrográfica del Ebro, Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Derecho, Feria de Muestras, reforma del Teatro Principal…) dentro de un despojado lenguaje funcionalista de raíz netamente moderna aunque con ciertos guiños a los invariantes locales muy propios del momento, como el uso masivo del ladrillo macizo a cara vista en los paramentos exteriores. Los citados arquitectos desarrollaron un ejercicio proyectual de una gran calidad técnica y un destacado funcionalismo compositivo no exento de sabio clasicismo, dando respuesta eficaz a un extenso y muy complejo programa de usos de enorme ambición, hasta el punto de concebir el que probablemente fue el edificio más amplio de toda su producción y sin duda uno de los más destacados de la misma y de toda la arquitectura zaragozana y aragonesa de la década de 1940, que sin embargo, como todavía se puede constatar hoy en día, no alcanzó un excesivo conocimiento por parte de la crítica y del público en general debido sin duda a su emplazamiento periférico y aislado y a su uso social restringido.
Este centro fue realmente modélico a nivel nacional en su momento y durante varias décadas de uso ininterrumpido, un uso que cesó inexplicablemente por decisión política en el año 2007, cuando el edificio estaba en perfecto estado de revista y completamente actualizado. Dicha decisión política de abandonar el recinto, que vino acompañada de la segregación de parte de sus terrenos exteriores para su urbanización con destino a la construcción de viviendas protegidas (viviendas aún pendientes), es todavía más sorprendente si se tiene en cuenta que su sustituto fue un angosto reformatorio de placas prefabricadas de hormigón construido en el zaragozano barrio rural de Juslibol.
No obstante, a pesar de los deterioros sufridos, el edificio del Buen Pastor se encuentra todavía en perfecto estado a nivel estructural, material, espacial y distributivo, por lo que podría rehabilitarse fácilmente como amplio y diverso centro asistencial destinado a personas mayores con una inversión muy inferior a los 21’4 millones de euros contemplados recientemente por el IASS para crear dicho centro asistencial completamente de nueva planta.
