El conjunto Bien Catalogado del Patrimonio Aragonés, a solicitud de Apudepa (2017), se encuentra en un estado lamentable por la falta de mantenimiento de la CHE y está incluida en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra

La Confederación Hidrográfica del Ebro derribó la semana pasada las tres edificaciones de la Granja de Almudevar que no estaban catalogadas por patrimonio pero se encontraban dentro del área de protección de la misma. Desde Apudepa lamentamos profundamente estos derribos y la desidia con la que la CHE trata este obra del arquitecto Regino Borobio (1927-1929) y solicitamos la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón que inspeccione si estos derribos han dañado alguno de los edificios catalogados. El Centro Agronómico de Almudévar, más conocido como la Granja, ha sido un importante centro de experimentación agrícola desde 1930 asesorando a los agricultores en nuevas técnicas de cultivo y en métodos de renovación rural. De esta actuación ha sido cómplice el Ayuntamiento de Almudévar que ha dado permiso para este derribo y al que lo único que le ha interesado de este patrimonio son sus terrenos de cultivo. De igual manera, la Dirección General de Cultura y Patrimonio ha tenido que hacer un informe favorable al derribo y si no lo ha hecho es que ha habido una irregularidad en el expediente. Nos resulta extremadamente lamentable la facilidad que se da para el derribo de estos edificios y la negligencia para conseguir el correcto mantenimiento del bien protegido.

El estado del conjunto es estremadamente preocupante pues la falta de conservación y la situación de ruina de los tejados hace que sufra la estructura del edificio. Desde Apudepa mucho nos tememos que esa sea la intención de la Confederación: dejar que los edificios colapsen y derribarlos por completo. Esta es una práctica habitual que permiten, e incluso usan, las diferentes administraciones.

El conjunto de edificios de la Granja está formado por un inmueble principal con planta en U, conformado a su vez por un pabellón central y dos alas laterales que crean una plaza de recepción a la que se llega por una agradable senda arbolada. En la parte trasera de este edificio principal se sitúa un gran patio formado por dicho edificio, una piscina delante y por tres pabellones, dos a los lados y uno en frente. Detrás de este último hay otro pabellón de servicio. Existen, además, algunas edificaciones auxiliares. La finca debe ser comprendida, al menos en su entorno, con todos sus terrenos, propios de la explotación agrícola, así como con su equipamiento y maquinaria. Se trata de una muestra conservada en su integridad de este tipo de centros de renovación agrícola propios de una determinada época, la de los intentos de reorganización interior del territorio mediante el regadío propiciado por el nuevo canal de Almudévar. Es, por ello, un testimonio histórico importante, lo que se suma al indudable valor arquitectónico del conjunto.

Desde Apudepa exigimos a la CHE, Ayuntamiento de Almudevar y a la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón que pongan remedio al deterioro de este conjunto, realicen labores de mantenimiento y un plan de uso acorde con su estructura, función e historia. Esta memoria rural, material e inmaterial, debe de preservarse y no caer en el olvido. No es comprensible que el ayuntamiento de Almudévar no plantee y exija ante las instituciones soluciones posibles.