2019_07_29_Jardin san miguel foto escalera jardin

Acoso y derribo para otro edificio zaragozano, San Miguel 46. Crónica de un despropósito

 

Acoso y derribo para otro edificio zaragozano, San Miguel 46. Crónica de un despropósito

                                                    Por Belén Boloqui

 

Hace 502 años publicaba Tomás Moro  su conocido libro Utopía, estableciendo su capital  en Amaurota siendo su fundador el propio Utopo.   En Utopía escribe Tomás Moro, “donde todo está ordenado y el interés público consolidado,  es raro que sea preciso buscar sitio para las casas nuevas, pues no solo se remedian fácilmente los desperfectos en se producen  las que hay sino que se previenen los venideros. Así con mínimo  trabajo, los edificios duran mucho tiempo y los obreros de la construcción apenas tienen quehacer entre tanto, aunque estén encargados siempre de desbastar maderas y tallar y escuadrar las piedras para que las reparaciones sean más rápidas cuando llega la ocasión”. 

Cinco siglos más tarde en este país y en esta Comunidad Autónoma,  la administración en general, los políticos  y los poderes difusos,  todavía no desean enterarse en qué consiste el interés público en todo lo que concierne a la construcción. Nuestro suelo urbano  parece el tapiz de Penélope, en su versión de derribar y construir continuamente, sin miramientos, allá donde se pueda dar la especulación urbanística correspondiente,  como es el caso de la casa de San Miguel 46 en la capital del Ebro. Moro al que derriba le llama “el espíritu muelle”, así que figúrense Vds. cuántos espíritus muelles hay en Zaragoza, incontables.

En la calle San Miguel nº 46  hay, o había,  un interesante edificio, incluido su jardín histórico,  que fue remodelado a finales del siglo,  según ficha catalográfica del ayuntamiento de Zaragoza[1].Un proyecto de remodelación actual   ha dado al traste con el edificio histórico. Había que enterrar un potente  garaje de varias alturas y remodelar el  interior del inmueble y para ello era necesario derribar lo que estaba catalogado, es decir, protegido por el Ayuntamiento de Zaragoza, según la ficha comentada. Veamos lo que dice el ayuntamiento. “Grado de Protección: Interés Arquitectónico B; Intervenciones Permitidas: Rehabilitación y conservación del jardín; Elementos a conservar: Fachadas, caja de escalera, carpinterías, cerrajerías, decoraciones interiores, jardín y escalera de caracol de acceso al jardín” [de la década de 1930].

Alertada Apudepa por Elena Parra de los desvaríos evidentes que la constructora estaba llevando a cabo en el edificio y en su jardín histórico, procedente de la huerta-jardín del marqués de Campo Real, que presenta en la actualidad un lamentable aspecto,  la que esto suscribe se puso en comunicación telefónica con el jefe de servicio  de  prevención y protección e investigación de la Dirección General de Patrimonio Cultural comunicando unos hechos que  se desconocían en ese departamento.  Me consta que hubo las indagaciones oportunas  y que este servicio pudo acceder al edificio de san Miguel 46 por hallarse comprendido en el entorno protegido de la Escuela Nacional Gascón y Marín, en la plaza de los Sitios,  Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento. De no darse esta protección  no hubiera podido entrar en el edificio el representante de la  citada Dirección General por depender   la catalogación del edificio al Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento de  Zaragoza, o al menos así se me dijo, un absurdo en toda regla que conlleva la desprotección de nuestra arquitectura en general.  A partir de ese momento entraba un nuevo actor, la Comisión Provincial de Patrimonio de Zaragoza, que en su acuerdo del 22 de marzo último alcanzaba cotas que  a mi modesto modo de entender rayan en el esperpento. Tenga el gusto el lector de releer ahora la ficha del ayuntamiento de Zaragoza que he recogido en el párrafo anterior  y cotejarla con uno de los puntos que esa “iluminada Comisión” ha dictaminado:  “Una vez derribado el edificio, con el solar limpio y previo a la excavación de los sótanos, se realizarán los sondeos necesarios a determinar por la Dirección General de Patrimonio Cultural y será realizada por técnicos correspondientes en la materia. La intervención quedará condicionada a las Resoluciones que se emitan desde la Dirección General de Patrimonio Cultual sobre los resultados arqueológicos presentados“. En fin, que con toda impunidad la Comisión  bendice el derribo del edificio  y  alude al solar limpio…y una se pregunta que para qué existen las catalogaciones de protección y en concreto esta de Interés Arquitectónico B. Sobre esta resolución Apudepa y la Federación de Barrios han presentado recurso de alzada ante la consejera de Educación, Cultura y Deporte.

Y como esta historia parece un sainete, a su vez el ayuntamiento de Zaragoza  por  esas misma fechas de marzo paralizó las obras de reforma del citado edificio por incumplimiento de la licencia urbanística por parte de la promotora, G3 Gestión de Proyectos, al haber sido detectadas en una inspección diversas irregularidades por no  respetar la catalogación patrimonial del inmueble, tal y como informó Arainfo[2].

Y si miramos  cómo se anuncian G3 Gestión de Proyectos, leeremos:: En pleno centro de Zaragoza, en el entorno de la Plaza de los Sitios, donde confluyen el Casco Histórico de la ciudad y su zona financiera y más comercial creamos el “Oasis” de San Miguel 46. 12 viviendas y áticos personalizados de máxima calidad, en una finca singular y representativa que se rehabilita por completo, recuperando parte de la historia de Zaragoza, manteniendo sus elementos protegidos y recuperando la esencia de su antiguo jardín con elementos de la extinta fundición Averly, especies arbóreas centenarias y un tramo descubierto de la antigua Muralla Medieval[3].  La promotora tiene el desvergüenza  de publicitarse como que la finca se rehabilita por completo, recuperando parte de la historia de Zaragoza. Y yo me pregunto si la piscina la emplazan en el antiguo jardín histórico (protegido por el ayuntamiento) porque la foto que incluyen es de una modernidad rabiosa ¡Qué desfachatez! Fin del sainete,  I Parte.

[1] https://www.zaragoza.es/ciudad/urbanismo/planeamiento/detalle_Catalogo?id=1469

[2] http://arainfo.org/urbanismo-paraliza-la-obra-de-san-miguel-46/ (consulta a 20 de mayo del 2018).

[3] https://www.idealista.com/obra-nueva/34438573/ (consulta a 20 de mayo del 2018).

*Artículo escrito y entregado en junio de 2018 para la revista Aragón del SIPA, por encargo de la misma. No se publicó porque posteriormente a la comisión de redacción no le pareció conveniente.