El MNAC ha perdido dos bienes de Sijena

La imagen del Archivo Mora, custodiado por el Gobierno de Aragón, muestra las puertas del palacio prioral de Sijena. 

La magistrada del juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 1 de Huesca dictó un auto el 18 de octubre de 2016 que ayer fue dado a conocer por las partes. En él, la magistrada recuerda a la Generalitat y al MNAC que no se han devuelto todos los bienes afectados por la sentencia que declaró nulas las ventas de objetos de Sijena de 1983, 1992 y 1994. Entre otras medidas, la jueza apercibe al consejero de Cultura de la Generalitat y al director del MNAC de las responsabilidades legales, también penales, que podrían serles exigidas ante la desobediencia de los autos dictados en ejecución de la sentencia.

Los medios de comunicación se han hecho amplio eco de esta nueva resolución de la jueza y también de las advertencias lanzadas a las dos instituciones catalanas. No ha recibido la atención que debiera, sin embargo, un dato contenido en el auto que a Apudepa le parece de especial importancia: no solamente quedan por devolver las 44 piezas retenidas en Lleida sino también 2 de las 53 que custodiaba el MNAC y que, teóricamente, habían sido devueltas en julio en su totalidad. ¿Y cuál es la causa de que no se hayan devuelto? El auto lo dice con claridad: las piezas “no han sido localizadas”. Es decir, que se han perdido.

Ya Heraldo de Aragón informó el 2 de septiembre de que la Diputación General, al revisar los bienes recibidos, había detectado que faltaba “una de las dos partes de una pieza textil”. Desde el MNAC, según el periódico, contestaron que si la pieza no estaba completa es porque el fragmento “no está localizado” y que creían que no sería “fácil” localizarlo ahora. El caso ya parecía apuntar a la chapuza. Pero lo que comenzó siendo el fragmento de una pieza ahora resultan ser dos piezas.

El director del MNAC, Josep Serra, compareció ayer ante los medios de comunicación para acompañar al consejero de Cultura, Santi Vila, a dar explicaciones sobre el auto dictado por la jueza. En relación con este asunto, y según ha publicado la prensa, declaró lo siguiente:

«Cuando el MNAC hizo la compra de estas dos piezas en 1994 las obras supuestamente se encontraban en el Museo de la Indumentaria. (…) Estamos hablando de dos piezas textiles hechas por el colectivo de monjas del Monasterio de Sijena que se hacían para tapar el frontal de altar. Son unos tapetes de ganchillo. (…) El Museo ha devuelto las piezas por acuerdo de patronato y sería ridículo no devolver dos que no tienen ningún valor ni interés».

El caso nos parece cada vez más grave. Porque, es cierto, los museos extravían obras. Esas cosas pasan. Pero cuando lo hacen lo que deben hacer es asumir la gravedad de los hechos, analizar las condiciones que han hecho posible los extravíos para mejorarlas, ofrecerlas explicaciones públicamente y, además, estudiar las responsabilidades que deban asumirse. Lo que no puede hacerse es decir poco más o menos que no pasa nada porque las piezas “no tienen ningún valor ni interés” y que “son unos tapetes de ganchillo”. ¿Por qué compra tapetes de ganchillo el Museo Nacional de Arte de Cataluña?

En el lote comprado en 1994 por el MNAC figuran únicamente tres frontales de altar, uno de ellos “realizado en material textil” y otros dos “realizados en seda”. Llevan por número de inventario el 112128, 112129, 112130 y se compraron por 40000 pesetas el primero y 65000 pesetas de 1994 los dos restantes, según la relación que acompaña a la sentencia. Si son dos los frontales que no se han devuelto, uno de ellos al menos es uno de los que se compró por 65000 pesetas de la época. Mucho dinero para no tener ningún valor. Hay que considerar que los dos tapetes costaron más que el relicario en plata de Santa Ana. O que cada uno de ellos por separado duplicó o triplicó el precio de una colección de 147 pergaminos medievales. Es decir, que si eran unos “tapetes de ganchillo”, como dice el director del museo que los ha perdido, eran los tapetes de ganchillo más caros del mundo.

Los museos pueden perder piezas. Pero no pueden tomarnos por tontos. Deben dar explicaciones a los ciudadanos de la gestión que realizan del patrimonio común. Y no pueden restar gravedad a hechos que muestran negligencias graves en esa gestión. Quede clara una cosa por anticipado: lo que a Apudepa le molesta y le importa es que un museo pierda piezas, no que lo haga un museo catalán. Cuando se dijo que se habían producido extravíos en el Pablo Serrano, Apudepa también se escandalizó.

El MNAC ya dio un ejemplo de lo que no hay que hacer al gestionar el caso del portapaz robado. Con estas nuevas piezas ya son 3 las obras de Sijena que desaparecen del museo. ¿No es lícito preguntarse en qué manos está y ha estado ese patrimonio?

También hemos sabido hace poco tiempo que la Generalitat no investigó qué había sucedido con las piezas del Belén de Sijena pese a que estaban catalogados y en 2001 ya conocía que no estaban en poder de las religiosas. La Generalitat haría bien en dejar de amenazar a las monjas con sanciones cuando quien está demostrando una falta grave de control sobre el patrimonio en sus manos es su propio gobierno. ¿Sabremos algún día qué ha pasado con las misteriosas desapariciones del MNAC?

Apudepa alerta de que los mosaicos y pinturas de La Malena han entrado en una fase de grave deterioro

APUDEPA solicita una reunión con la Consejera de Educación y Cultura

El conjunto de estancias con pinturas y mosaicos de la villa romana de La Malena en Azuara han entrado en una fase de grave deterioro

Se le hará entrega de una Memoria de Propuesta Valorada que incluye anteproyecto arquitectónico de intervención por fases presupuestadas y de restauración de los mosaicos y pintura mural

Ayer día 17 de octubre Apudepa solicitó una reunión con la Consejera de Educación, Cultura y Deporte de la Diputación General de Aragón. El motivo de la misma es trasladar la enorme preocupación por la situación de paro técnico que soporta el yacimiento tardo romano de la villa de La Malena en Azuara (siglo IV), Bien de Interés Cultural y propiedad del Gobierno de Aragón. El yacimiento se halla paralizado desde hace casi 20 años y se encuentra hoy en malísimo estado conservación, por cuanto el conjunto de estancias con mosaicos se están deteriorando a pasos agigantados como consecuencia de la humedad, por crecimiento incontrolado de la vegetación, y a causa de la protección que con carácter provisional se colocó en su momento, que con el paso del tiempo se ha demostrado claramente contraproducente a la finalidad perseguida en su origen, tal y como se recoge en un informe técnico de 2013. En la actualidad, los mosaicos han entrado en una fase de grave deterioro. De la situación actual y futura de La Malena son responsables las sucesivas Direcciones Generales de Patrimonio Cultural y el Gobierno.

En consecuencia, Apudepa y la sociedad civil, voluntarios de Azuara y un grupo técnico de trabajo a favor de la Malena, quieren exponerle a la Consejera por qué han colaborado en la imprescindible limpieza del abandonado yacimiento arqueológico (en mayo y junio del 2016), y el grupo técnico mostrarle además su Propuesta de Memoria Valorada, entregada en julio del 2016 por sugerencia de la citada Dirección General, que incluye anteproyecto arquitectónico por fases presupuestadas y de restauración de los mosaicos y pintura mural, a fin de que logre la imprescindible partida económica en los próximos presupuestos del Gobierno de Aragón.

El grupo también desea recabar información sobre la actuación inmediata prevista por la citada Dirección General y sobre la previsión económica que propone esa Consejería en los citados presupuestos Generales de la Diputación General para el año 2017.

En conclusión, Apudepa desea lanzar un grito de alerta, porque La Malena no puede esperar más.

Zaragoza a 18 de octubre del 2016

Apudepa

Apudepa exige soluciones para evitar el daño causado por el paso de camiones por la plaza de Chodes (BIC)

La monumental plaza de Chodes sufre ahora más que nunca las embestidas de los camiones de gran altura y tonelaje

Pese a las recientes denuncias de la alcaldesa, la administración ha disminuido las restricciones a favor del tránsito pesado

Los negocios ganaderos y mineros tienen que ser perfectamente compatibles con la salvaguarda del patrimonio histórico

El sábado día 17 miembros de Apudepa y de Jalón Vivo recorrieron la zona de Mularroya, Chodes y Morata. Mularroya, en término Municipal de la Almunia, es el paraje donde la Confederación Hidrológica del Ebro tiene proyectado situar un pantano que soporta tres sentencias contrarias a su construcción. por si esto fuera poco, los destrozos al patrimonio cultural son enormes, no solo ya por la pérdida de la denominada ermita de los Palacios, denunciada días atrás, edificio antiquísimo y de gran interés, también con elementos decorativos elevantes, que han sucumbido por voluntad de la CHE y la incuria de la Dirección General de Patrimonio. Los asistentes pudimos ver abundantes infraestructuras en ruinas de antiguas explotaciones características de la zona, hornos de cal y yeso, casetas, acueductos, palomares, yacimientos arqueológicos, olivos centenarios. todos ellos irremisiblemente sepultados por las aguas si la Union Europea no lo evita.

En Chodes fue unánime la repulsa de estas asociaciones a la situación que está sufriendo la monumental e histórica plaza de la localidad, Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico desde el año 2002, por cuanto el tránsito continuado de camiones de gran porte y tonelaje están dañando irremisiblemente los arcos de entradas y las viviendas que se sitúan en su entorno más inmediato, incluida la casa consistorial que presenta grietas en la escalera, en la salón de plenos y en el despacho de la alcaldía. Hemos sido informados de la celebración de diversas reuniones entre la alcaldesa de Chodes Doña Dolores Torrubia con representantes de diferentes administraciones, como la Dirección General de Patrimonio donde fue recibida por el propio Director General y la Dirección General de Movilidad, para informar del problema existente. Además, desde la alcaldía se ha trasladado los hechos a la Guardia Civil de Tráfico, documentando infracciones concretas. Estas acciones no han supuesto un incremento de los controles del gálibo de los camiones que pasan por la Plaza de Chodes sino que, asombrosamente, se ha modificado la altura máxima de paso ampliando el gálibo hasta 3,80 metros y se ha eliminado la limitación en cuanto a tonelaje, lo que a nuestro juicio incita al paso de camiones de mayor altura y tonelaje. Se ha podido documentar el paso esta misma semana de un camión de 4,00 metros de altura que ha podido atravesar la plaza debido a las melladuras de los arcos.

Las asociaciones reunidas reivindicamos la compatibilidad necesaria entre los negocios agrícolas, ganaderos y mineros existentes en la zona que generan el paso diario de tráfico pesado por la plaza de Chodes con la salvaguarda del patrimonio histórico, tal y como recoge la ley, y la seguridad de los habitantes del conjunto. Dadas las circunstancias nos vemos obligados a movilizarnos ante la Dirección General de Patrimonio y la Dirección General de Vertebración del Territorio y de Movilidad e Infraestructuras para reclamar el cumplimiento de la ley, instando a los citados departamentos a la búsqueda de soluciones viables para todos, de acuerdo también con el ayuntamiento de Chodes.

                                                                                                            Apudepa, a 18 de octubre de 2016.

Comunicado de Jalón Vivo y Apudepa sobre la destrucción de patrimonio cultural en las obras del pantano de Mularroya.

Las ruinas de Los Palacios y Mularroya en agosto de 2016. Fotografía de Apudepa. 

Comunicado de prensa de Jalón Vivo y Apudepa sobre la destrucción de patrimonio cultural en las obras del pantano de Mularroya.

Las asociaciones “Jalón Vivo” y Apudepa quieren comunicar a la opinión pública aragonesa su más absoluto rechazo a la destrucción de patrimonio cultural que se está produciendo en la zona de Mularroya, afectada por la construcción del pantano de Mularroya y el trasvase del Jalón.

En el rechazo a lo que está aconteciendo en la obra de Mularroya también queremos manifestar nuestra intención, en los próximos días, de solicitar la paralización inmediata de las obras por el incumplimiento de las medidas de protección del Patrimonio Cultural de Aragón.

La demolición de la ermita de Los Palacios en fechas recientes corrobora el desprecio de la Confederación Hidrográfica del Ebro y de la propia administración autonómica con el patrimonio cultural en Aragón. La nula reacción de la Consejería de Cultura y Educación ante esa demolición, y hacia el riesgo que corre el resto de patrimonio de la zona de Mularroya, estableciendo las medidas necesarias para evitar o minimizar los daños sobre patrimonio en peligro, demuestra la dejación de funciones de la Consejería y de la falta de peso específico que tiene el patrimonio cultural en las políticas del ejecutivo aragonés.

En la Declaración de Impacto Ambiental (Resolución de 19 de Mayo de 2015) del proyecto “Presa de Mularroya, azud de derivación y conducción de trasvase”, se establecen las medidas de protección del Patrimonio Cultural para la ermita de los Palacios y para otros seis monumentos y yacimientos arqueológicos más. Tales medidas y las condiciones de las mismas, que tendrían que ser las establecidas por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón (Informe 13 de Agosto de 2013), están siendo incumplidas en su totalidad, situando la ejecución de la presa fuera del marco legal y dañando la imagen de la Administración Pública en su permisividad para con las grandes empresas adjudicatarias del proyecto.

Desde Jalón vivo y Apudepa animamos al conjunto de la sociedad civil a comprometerse con el patrimonio cultural de nuestra tierra, vigilando a los responsables políticos para que se acuerden del cumplimiento de las leyes y poniendo en valor nuestro patrimonio para las nuevas generaciones. Que el derribo de la ermita de los Palacios sea el último ejemplo de barbarie contra nuestro patrimonio.

Octubre de 2016.

Jalón Vivo y Apudepa.

Apudepa advierte del gran valor histórico del palacio de Villa Antonia y pide su protección

Fotografía cedida a Apudepa por el arquitecto Javier Peña. 

Datos recientes revelan que el caserón es uno de los principales ejemplos de la arquitectura de Calatayud

Apudepa solicita al Ayuntamiento de Calatayud y a la Diputación General una intervención de urgencia para evitar el derrumbe del palacio de Villa Antonia

Algunas informaciones dadas a conocer recientemente han permitido calibrar la excepcionalidad histórica y artística del palacio de los marqueses de Villa Antonia, situado en la plaza del Carmen de Calatayud. Pese a lo que su elegante exterior neoclásico permite inicialmente imaginar, el edificio es una antiquísima construcción que remonta sus orígenes a la Edad Media. Recientemente se ha dado a conocer la existencia de dos impresionantes alfarjes medievales en la planta baja del palacio (por ejemplo, el arquitecto Javier Peña presentó una comunicación al respecto al IX Encuentro de Estudios Bilbilitanos). La existencia de estas magníficas obras constituye una evidencia de la antigüedad de la fábrica, que se muestra además en otros signos exteriores de la misma. La suma de etapas constructivas en este importante edificio lo convierten en uno de los mejores ejemplos de la arquitectura histórica bilbilitana. Constituye, además, un edificio importante para comprender la arquitectura civil aragonesa de origen medieval.

Pese a los valores del edificio, el palacio se encuentra en estos momentos sometido a un proceso de deterioro que debe ser inmediatamente revertido mediante una intervención de urgencia por parte de las administraciones competentes. En estos momentos existe un serio riesgo para el edificio.

Es por ello por lo que Apudepa ha solicitado oficialmente a la Diputación General de Aragón que reconozca la importancia del inmueble mediante su protección como Bien de Interés Cultural, y al ayuntamiento de Calatayud que acuda inmediatamente a su reparación.

La Asociación considera que el palacio de Villa Antonio requiere un programa de restauración que debe conservar rigurosamente sus elementos y salvaguardar su autenticidad constructiva, arquitectónica y artística. Tanto posibles derrumbes como intervenciones irrespetuosas sobre el edificio serían nefastas para el patrimonio cultural aragonés.

Más información en el espacio dedicado al palacio en la web de Apudepa.

5 de octubre de 2016.