Buen Pastor Nota de Prensa

En el Consejo de Gerencia Municipal de Urbanismo del día 22 de marzo, la Secretaria de la Comisión Provincial de Patrimonio de Zaragoza, declara que “no existe procedimiento incoado para la declaración en ninguna de las categorías reguladas en la Ley 3/1999”, por lo que se devuelve el expediente al Ayuntamiento avalando la demolición. La realidad es muy distinta porque ya el día 21 de febrero del 2021 Apudepa había solicitado protección como Bien de Interés Cultural (BIC), en consecuencia, con fecha de 22 de marzo de han enviado sendos escritos al Ayuntamiento de Zaragoza y a la Dirección General de Patrimonio para la revocacion del acuerdo municipal de fecha 21 de marzo en el que se da trámite positivo a su demolición.

Apudepa defendemos el Buen Pastor como edificio representativo de la arquitectura del Movimiento Moderno con tintes autóctonos, obra de los hermanos Regino y José Borobio Ojeda, c. 1942-1948, profesionales de la máxima significación en la arquitectura y el urbanismo de calidad en los últimos 100 años. Derribar la antigua Casa Tutelar del Buen Pastor en Zaragoza de los hermanos Borobio no forma parte de los principios de conservación integrada, es también negar nuestra identidad.

Esta construcción fue proyectada en 1944 por los prestigiosos arquitectos zaragozanos Regino y José Borobio Ojeda. Avanzada la década de 1940, las autoridades estatales del nuevo régimen, a pesar de las limitaciones económicas de la posguerra, habían decidido impulsar la construcción de nueva planta de un ambicioso centro tutelar mucho más amplio, cómodo, higiénico y funcional que el anterior en una parcela ubicada en el llamado Alto de Carabinas, junto a la carretera de Madrid, emplazamiento entonces periférico y en torno al cual surgiría lustros después el futuro barrio obrero de Valdefierro. Como no podía ser de otra manera, encomendaron el proyecto a los dos arquitectos más prestigiosos y solventes de la Zaragoza del momento, los hermanos Regino y José Borobio, que habían proyectado muchos de los edificios públicos impulsados en la ciudad en los años inmediatamente precedentes (Confederación Hidrográfica del Ebro, Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Derecho, Feria de Muestras, reforma del Teatro Principal…) dentro de un despojado lenguaje funcionalista de raíz netamente moderna aunque con ciertos guiños a los invariantes locales muy propios del momento, como el uso masivo del ladrillo macizo a cara vista en los paramentos exteriores. Los citados arquitectos desarrollaron un ejercicio proyectual de una gran calidad técnica y un destacado funcionalismo compositivo no exento de sabio clasicismo, dando respuesta eficaz a un extenso y muy complejo programa de usos de enorme ambición, hasta el punto de concebir el que probablemente fue el edificio más amplio de toda su producción y sin duda uno de los más destacados de la misma y de toda la arquitectura zaragozana y aragonesa de la década de 1940, que sin embargo, como todavía se puede constatar hoy en día, no alcanzó un excesivo conocimiento por parte de la crítica y del público en general debido sin duda a su emplazamiento periférico y aislado y a su uso social restringido.

Este centro fue realmente modélico a nivel nacional en su momento y durante varias décadas de uso ininterrumpido, un uso que cesó inexplicablemente por decisión política en el año 2007, cuando el edificio estaba en perfecto estado de revista y completamente actualizado. Dicha decisión política de abandonar el recinto, que vino acompañada de la segregación de parte de sus terrenos exteriores para su urbanización con destino a la construcción de viviendas protegidas (viviendas aún pendientes), es todavía más sorprendente si se tiene en cuenta que su sustituto fue un angosto reformatorio de placas prefabricadas de hormigón construido en el zaragozano barrio rural de Juslibol.

No obstante, a pesar de los deterioros sufridos, el edificio del Buen Pastor se encuentra todavía en perfecto estado a nivel estructural, material, espacial y distributivo, por lo que podría rehabilitarse fácilmente como amplio y diverso centro asistencial destinado a personas mayores con una inversión muy inferior a los 21’4 millones de euros contemplados recientemente por el IASS para crear dicho centro asistencial completamente de nueva planta.