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Visita de Apudepa a la gran exposición de Iris Lázaro en La Lonja. Sábado, 5 de noviembre de 2016,

por Ángel Tomás del Río

El día 6 de octubre de 2016 se inauguró la exposición y en Apudepa pensamos que sería interesante visitarla en un grupo reducido, con la propia pintora, para que nos  explicara la exposición, así que quedamos para ello el día 5 de noviembre, a las 11 de la mañana en la puerta de la Lonja.

Salió un día lluvioso. Poco a poco fuimos reuniéndonos los visitantes en la entrada, donde ya nos esperaba Iris.

Iris es una persona cercana, algo tímida, que nos ha explicado la exposición con mucha paciencia, agradablemente, con sencillez y sinceridad, respondiendo amablemente las preguntas que le íbamos haciendo.

Algunos de los visitantes fuimos el día de la inauguración, que es un buen día para encontrarte con gente y hacer vida social, pero es el peor día para ver la exposición.

Ver los cuadros de Iris requiere mirarlos tranquilamente, con calma, sosegadamente, con tiempo  que te permita saborearlos y disfrutarlos.

La exposición se estructura en 6 espacios:

EL HUECO DEL SILENCIO

SOBRE LA PIEL DEL MURO

JARDINES FRONTERIZOS

IN MEMORIAN

DEL ARBOL CAIDO

AMARES lonja-expos-iris-lazaro-005-copialonja-expos-iris-lazaro-003-copia

En el recorrido Iris nos comenta los cuadros y le hacemos preguntas.

EL HUECO DEL SILENCIO  contiene cuadros de distintos años representando ropajes, tejidos. Son los cuadros más antiguos(del 77 al 93). Hubo una época, cuando empezaba, que pintaba mucho ropaje, del natural, también hacía ropajes  puestos en maniquíes,  algunos parecen flotar. Otros ropajes están como habitados….

Iris nos dice que ya nació con cualidades para pintar, que de pequeña la dejaban sentada en una silla con unas pinturas y podía pasarse allí horas y horas. No empezó a pintar de forma continuada hasta los veinte años. En esa época estudiaba Decoración en la Escuela de Artes de Zaragoza y conoció a compañeros que pintaban, entre ellos a su marido Eduardo Laborda y se animó también a pintar, y ya no lo ha dejado…. Al principio participaba en concursos y expuso en galerías, luego como ya la iban conociendo vendía los cuadros directamente…  Siempre ha pintado lo que le llamaba la atención, lo que le ha gustado, y ha pasado por épocas en las que el figurativo estaba mal visto, pero ella siempre  ha continuado en su línea. Dice que es obsesiva.

Los cuadros para la exposición  se los han prestado sus propietarios. A la mayoría de la gente le gusta que luego salga su obra en catálogos, pues  le da más prestigio.

SOBRE LA PIEL DEL MURO contiene cuadros de rótulos, carteles, imágenes de unos bancos en cerámica que había en el paseo del Canal y que posteriormente, los que quedaban, los llevaron al jardín botánico del parque grande. Iris comenta que le encantan las letras y los anuncios..  El fondo de estos cuadros de bancos son marañas de vegetación que le gustan y le recuerdan su infancia en Trébago (Soria) ,

En la sala JARDINES FRONTERIZOS están los cuadros de paisajes y marañas de vegetación, y  podemos ver también  unos preciosos dibujos .

En la sala IN MEMORIAN hay un recuerdo hacia su querido pueblo. Iris nos va contando vivencias de su infancia en Trébago, como cuando para ir a la escuela, los padres de los niños tenían que salir a la calle a abrir vereda con palas pues la nieve estaba muy alta. Hay vistas de muros de piedras desmoronándose, lo que queda de unas construcciones, un majo paisaje del cementerio de la localidad…. Paisajes nevados, o con vegetación y escarcha, que da frío mirarlos… Juan Pablo, que es geólogo, se asombra observando la precisión con que ha pintado las piedras, con sus laminaciones.

-¿Y no tienes calle en Trébago?- le pregunta una de las visitantes.

-No, no- responde tímida Iris

-Pues te tienen  que poner una calle, o una fuente o un huerto….

DEL ARBOL CAIDO  contiene las obras más recientes, las de los últimos años. Son troncos de chopos cabeceros, especie que está en extinción… Asemejan esqueletos de extraños seres. Iris comenta que vuelve a los mismos sitios, que varios cuadros de los que hay aquí son vistas del mismo chopo caído desde diferentes puntos. Estos cuadros son como una elegía al chopo caído. Comenta que suele ser obsesiva pintando, que cuando empieza un cuadro no lo deja hasta que lo acaba. No es metódica, es poco disciplinada y  pinta cuando le apetece.

Cuando tiene que empezar un cuadro le surgen infinidad de posibilidades, y ella tiene que elegir una y descartar las demás….

En AMARES recoge obra “rara”, algún bodegón, vistas del mar, retrato de sus padres….

Aquí nos dice que en todo cuadro está el que lo pinta y el que lo mira.

De los bodegones comenta que ha hecho tres o cuatro, que le gusta pintarlos, pero le gustan más otras cosas.

Los paisajes del mar son del Mediterráneo….

Acabamos la visita dándole un fuerte aplauso a Iris.

Luego Belén comenta una próxima visita al Templo del Pilar. También aprovecha para hablar de la Malena de Azuara, pues han venido dos socias a la visita que llevan este asunto, y nos comentan como van las cosas con el yacimiento, sus lados positivos y aspectos negativos.

Después de la visita, algunos de nosotros  volvemos a ver, con tranquilidad y paciencia, los cuadros. El pequeño folleto que dan a la entrada está muy bien, explica perfectamente la exposición y me ha parecido muy interesante.

La obra de Iris evoca un mundo desaparecido, dejando constancia de algunos  restos que quedan de ese mundo, donde se ve el paso del tiempo. Todas las obras tiene algo de nostalgia y misterio.  Están muy bien entonadas y se ve que domina perfectamente la técnica, que me sorprende pues nada queda de la pincelada, estando todo minuciosamente pintado. Cada cuadro seguro que le habrá  costado pintarlo mucho tiempo, y hace falta mucha paciencia …..

Una buena exposición, evocadora, misteriosa, atemporal, un regalo para los sentidos. Todos los visitantes hemos salido muy contentos y nos ha gustado mucho. Gracias Iris.

Fuera sigue lloviendo.