Alfarje polícromo en planta baja

El palacio de Villa Antonia en Calatayud, expoliado. 12000 euros pueden salvarlo.

Fotografía: Javier Peña.

EL PALACIO HA SIDO EXPOLIADO Y UNO DE SUS ALFARJES, DESMONTADO

12.000 EUROS PUEDEN SALVAR AL PALACIO DE VILLA ANTONIA EN CALATAYUD

LA LEY DE URBANISMO ESTÁ PARA CUMPLIRSE Y NO PARA CONCULCARSE DE FORMA SISTEMÁTICA COMO SE HACE EN NUESTRA COMUNIDAD

Los peores vaticinios se han confirmado. El palacio de Villa Antonia se encuentra en momentos críticos, aunque una intervención de urgencia de 12.000 € para una reparación del palacio con apeos y cubriciones en cubiertas y cierres de aperturas provisionales lo salvaría de la ruina. Apudepa viene alertando de la situación desde hace años y en septiembre solicitó al Gobierno de Aragón la declaración como Bien de Interés Cultural.

La situación es la que tantas veces se repite. Los propietarios, herederos de la marquesa de villa Antonia, se han desentendido por completo durante años del edificio y no atienden los requerimientos del ayuntamiento de Calatayud, en cumplimiento de la legislación urbanística de Aragón y de protección al patrimonio, para mantener el edificio en las debidas condiciones de salubridad, ornato y seguridad. Por otro lado, el ayuntamiento no lo hace efectivas, o no suficientemente, las órdenes de ejecución que pararían de forma definitiva la ruina mientras se solventaba el conflicto entre la propiedad y el ayuntamiento, y finalmente, la Dirección General de Cultura y Patrimonio, tercer actor de este drama, se ha desentendido por completo en esos años decisivos y cuando aparece en escena repite un mantra sencillo pero muy efectivo: ese departamento no tiene un euro. ¿Y para qué están?

En fin, que en fechas recientes técnicos de urbanismo del ayuntamiento de Calatayud en su visita al palacio se han encontrado con una situación dantesca: parte de la cubierta y el techo del palacio se había hundido y también desplomado un alfarje policromado medieval que se ha venido en parte al suelo. En ese momento había un merodeador, expoliador, en la estancia de la citada techumbre, pues algunas de las vigas, una media docena, posiblemente las 6 seis vigas grandes, jácenas o vigas maestras, ya estaban apiladas para transportar. El hecho se ha denunciado por delitos contra el patrimonio y las vigas se han depositado en el Museo de Calatayud.

Ahora comienza una nueva etapa para el palacio y Apudepa exige que si la solución inmediata son los 12.000 €. imprescindibles para detener la ruina y evitar la visita de los expoliadores, que los ponga, porque ni Calatayud ni Aragón se puede permitir el lujo de perder un palacio de origen medieval, con fachada decimonónica, ni varios alfarjes, o techumbres, uno de ellos policromado de la segunda mitad del siglo XV, con añadidos de comienzos del XVI, incluido un friso decorativo heráldico de grisallas que rodea, o rodeaba, la estancia.

En consecuencia, Apudepa va a pedir una valoración de daños, que el expediente de incoación de Bien de Interés Cultural que la asociación ha solicitado el 19 de septiembre último siga su proceso, y no se paralice, como se nos ha comunicado, “dado que ha sido imposible hasta la fecha poder acceder al interior de dichos edificios” (14-12-2016), y va a solicitar una entrevista con el Consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, porque la Ley de Urbanismo está para cumplirse y no para conculcarse de forma sistemática como se hace en nuestra Comunidad, tanto para la vivienda habitual como para los inmuebles del patrimonio histórico, lo que ya es el colmo del disparate.

                                                                                   Apudepa, 18 de enero del 2017

alfarjeqlt-20

Apudepa advierte del gran valor histórico del palacio de Villa Antonia y pide su protección

Fotografía cedida a Apudepa por el arquitecto Javier Peña. 

Datos recientes revelan que el caserón es uno de los principales ejemplos de la arquitectura de Calatayud

Apudepa solicita al Ayuntamiento de Calatayud y a la Diputación General una intervención de urgencia para evitar el derrumbe del palacio de Villa Antonia

Algunas informaciones dadas a conocer recientemente han permitido calibrar la excepcionalidad histórica y artística del palacio de los marqueses de Villa Antonia, situado en la plaza del Carmen de Calatayud. Pese a lo que su elegante exterior neoclásico permite inicialmente imaginar, el edificio es una antiquísima construcción que remonta sus orígenes a la Edad Media. Recientemente se ha dado a conocer la existencia de dos impresionantes alfarjes medievales en la planta baja del palacio (por ejemplo, el arquitecto Javier Peña presentó una comunicación al respecto al IX Encuentro de Estudios Bilbilitanos). La existencia de estas magníficas obras constituye una evidencia de la antigüedad de la fábrica, que se muestra además en otros signos exteriores de la misma. La suma de etapas constructivas en este importante edificio lo convierten en uno de los mejores ejemplos de la arquitectura histórica bilbilitana. Constituye, además, un edificio importante para comprender la arquitectura civil aragonesa de origen medieval.

Pese a los valores del edificio, el palacio se encuentra en estos momentos sometido a un proceso de deterioro que debe ser inmediatamente revertido mediante una intervención de urgencia por parte de las administraciones competentes. En estos momentos existe un serio riesgo para el edificio.

Es por ello por lo que Apudepa ha solicitado oficialmente a la Diputación General de Aragón que reconozca la importancia del inmueble mediante su protección como Bien de Interés Cultural, y al ayuntamiento de Calatayud que acuda inmediatamente a su reparación.

La Asociación considera que el palacio de Villa Antonio requiere un programa de restauración que debe conservar rigurosamente sus elementos y salvaguardar su autenticidad constructiva, arquitectónica y artística. Tanto posibles derrumbes como intervenciones irrespetuosas sobre el edificio serían nefastas para el patrimonio cultural aragonés.

Más información en el espacio dedicado al palacio en la web de Apudepa.

5 de octubre de 2016.