img_2696

Satisfacción por una condena que recoge las tesis de Apudepa y reconoce el valor económico de la importancia científica del patrimonio cultural

La sentencia muestra también la importancia de la implicación de la sociedad civil en la defensa del patrimonio

La Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés, Apudepa, ha sido una de las dos acusaciones populares que, junto al ministerio fiscal, ha logrado demostrar que fue Victorino Alonso el responsable de la destrucción de la cueva Chaves y que tal destrucción constituye un delito contra el patrimonio cultural de los tipificados en el código penal [Lea la sentencia íntegra].

El juzgado ha acogido las pretensiones de la Asociación y ha condenado a una pena de 2 años y medio de cárcel y al pago de una indemnización de 25 millones de euros a Victorino Alonso como responsable de la destrucción de la cueva. Apudepa estudiará detenidamente los pormenores de la sentencia pero se muestra muy satisfecha con el resultado y considera que lo sucedido es una gran victoria de la sociedad civil, sin la cual no hubiera sido posible esta condena.

El duro trabajo realizado por la Asociación, gracias al que fue posible en su día demostrar la responsabilidad de Alonso y la gravedad de los hechos, se ha visto reconocido y recompensado por la sentencia, que con gran claridad recoge lo sucedido. Uno de los elementos más importantes de la misma es que la justicia reconoce, en una sentencia pionera, que el valor económico a indemnizar debe incluir mínimamente el valor derivado de la importancia científica. Esta es la razón por la que fija una indemnización de 25 millones, 10 millones más de lo solicitado por el ministerio fiscal y por el propio Gobierno de Aragón, que únicamente solicitaron 15. Afortunadamente, Apudepa solicitó más de 50 y ello ha permitido superar la cantidad pedida por las administraciones. La sentencia también recoge la dejación de funciones de la administración aragonesa.

Lamentablemente el patrimonio neolítico más importante de España ya no existe, pero que se haya hecho justicia hará que en el futuro otros desaprensivos se lo piensen más a la hora de atentar contra nuestro patrimonio común.

11 de noviembre de 2016.